foto de la Pontificia Academia de las Ciencias

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Mas de 60 alcaldes de todo el mundo se encontraron en Roma el pasado martes y miércoles, respondiendo al llamado de la Pontificia Academia de las Ciencias y de las Ciencias Sociales, junto con las Naciones Unidas a discutir sobre “Esclavitud moderna y cambio climático: el compromiso de las ciudades”.

El contesto fue propicio también para llevar a la atención de los alcaldes del mundo la Carta de Santa Cruz, o sea los resultados del II Encuentro de los Movimientos Populares reunidos en Santa Cruz de la Sierra el pasado 7,8 y 9julio, en lo que encontraron el Papa Francisco. Charo Castelló del Movimiento Mundial de los Trabajadores Católicos – en representación del Comité Organizador del EMMP – tomando gran parte de las conclusiones de las “comisiones de trabajo” de Santa Cruz, leyó una carta de 10 puntos a los alcaldes. En el documento se destaca como “la moderna esclavitud no es un problema meramente policial sino la consecuencia de un sistema excluyente”. También se subraya como “para cambiar estas realidades destructoras -además de castigar a los peces gordos y sus cómplices – hay que escuchar a los pueblos que se organizan y luchan por su dignidad: Hay que darles poder a los pobres. Esclavitud y exclusión son dos caras de una moneda. ¡Hay esclavos porque hay excluidos!

Los diez puntos proponen: Poder y participación al pueblo – Priorizar las periferias -Techo para todos – Hospitalidad con migrantes y refugiados – Transporte público digno y ecológico -Dignificar el sector informal – Ecología integral y popular – Integración campo-ciudad – Cultura popular ecológica – Los únicos privilegiados deben ser niños y ancianos. Más allá de estas propuestas los Movimientos Populares piden a los alcaldes vocación de servicio, coraje y compromiso presupuestario con los excluidos.

La declaración conjunta de los alcaldes

La declaración conjunta que firmaron los alcaldes participantes parece de buen auspicio. En el documento se lee que reconociendo la responsabilidad y el rol vital de las ciudades y de los alcaldes, “nos empeñamos a construir en nuestras ciudades y en nuestros ambientes” condiciones favorables “para los pobres y todos los que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad, para reducir su exposición a los eventos extremos relacionados al clima y a otros desastres económicos, sociales y ambientales que favorecen el tráfico de seres humanos y peligrosas migraciones forzadas”.

Al mismo tiempo los primeros ciudadanos se empeñan a “poner fin al abuso, a la explotación, a la trata y a todo tipo de moderna esclavitud, incluidos los trabajos forzados y la prostitución, el tráfico de órganos y la esclavitud doméstica”, y a desarrollar “programas de recolocación interna y reintegración que impidan repatriar si no es querido por las víctimas de trata”. También se destaca la importancia de volver las ciudades y los conglomerados urbanos “siempre más socialmente inclusivos, seguros, resistentes, sostenibles”.

El documento de los alcaldes indica dos “emergencias interconectadas”, el “cambio climático inducido por el hombre, y la exclusión social en las formas extremas de pobreza radical, moderna esclavitud y tráfico de seres humanos”. La declaración indica también que se ha considerado la evidencia científica del cambio climático inducido por el hombre, la pérdida de la biodiversidad, basándose en la última encíclica del Papa.

El mensaje de Papa Francisco

El Papa Francisco participando el martes por la tarde en el encuentro, ha subrayado como la cultura del cuidado del ambiente no es una actitud solamente verde, es mucho más. Ha precisado que cuidar el ambiente significa tener una actitud de ecología humana explicando que en la encíclica Laudato Si’ “no se puede separar al hombre del resto” y que su encíclica no es verde sino social, destacando que cuidar el ambiente es “una actitud social”.

Referiendose a los alcaldes de las grandes ciudades el Papa subrayó como “una de las cosas que más se nota cuando el ambiente no es cuidado, es el crecimiento desmesurado de las ciudades. Es un fenómeno mundial”. La gente sufre los efectos del descuido del ambiente, ha precisado “y en este sentido está involucrado el fenómeno migratorio”, ha añadido. “¿Por qué la gente viene a las grandes ciudades? Porque el mundo rural ya no les da oportunidades”. Añadió el Pontífice.

Todos estos fenómenos confluyen en el trabajo en negro”. El no ganar lo suficiente para poder vivir puede provocar actitudes delictivas, ha subrayado. Al respecto, ha condenado el trabajo esclavo y la prostitución como “fuente de trabajo para poder sobrevivir”.

Por otro lado, el Pontífice ha manifestado que tiene esperanza en la cumbre de París que se celebra a finales de este año para que “se logre algún acuerdo fundamental básico”. Las Naciones Unidas – – ha insistido – tienen que interesarse fuertemente en este fenómeno”.

El Papa ha recordado la responsabilidad que tienen los alcaldes para combatir la trata de personas y proteger el medio ambiente. “El trabajo más serio y profundo se hace desde la periferia hacia el centro”, ha explicado. Es decir, “desde ustedes hacia la conciencia de la humanidad”.

e.c.

Prensa EMMP

El último informe de la Onu dice que la trata de personas es un fenómeno que produce más de 40 millones víctimas, traficadas en un mercado que produce ganancias ilegales que se estiman en 150 mil millones de dólares al año.

El principal objetivo del encuentro ha sido lograr que los alcaldes y los funcionarios municipales se unan a los líderes religiosos en su petición para que la ONU considere la esclavitud moderna y la trata de personas como un delito de lesa humanidad, así como ejercer presión moral sobre esa organización para asegurar que los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, que serán aprobados por la ONU en septiembre de 2015 y en la XXI Conferencia de las Partes de París (COP21) en diciembre, asignen un peso suficiente a estas dos urgencias.

El encuentro contó con la participación de más de 60 alcaldes, muchos de grandes ciudades europeas y estadounidenses, como Nueva York, California, Nueva Orleans, San Francisco, Vancouver, Bostón, Escolmo, Bristol, Roma, París y la nueva alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. Entre los alcaldes y representantes de latinoamérica Mónica Fein (Rosario, Argentina); José Fortunati (Porto Alegre, Brasil); Gustavo Fruet (Curitiba, Brasil); Eduardo Accastello (Villa María, Argentina); Carlos Villalonga (Buenos Aires; Paulo Garcia (Goiânia, Brasil); Fernando Haddad (Sao Paulo, Brasil); Antônio Carlos Magalhães Neto (Salvador, Brasil); Eduardo Paes (Rio de Janeiro, Brasil, presidente del C40); Gustavo Petro (Bogotá, Colombia); Karen Paulina Rojo Venegas (Antofagasta, Chile); Isidro Noel Ruiz Martinez (Santa Fe, Honduras) y Cuauhtémoc Cárdenas Solorzano (Coordinador internacional de Ciudad del México).