El trabajo no es un don concedido a pocos recomendados ¡es un derecho para todos!, dijo el Papa

Foto: Ansa

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Fuente: Radio Vaticana

¡El trabajo es un derecho para todos!” Fueron palabras del Papa Francisco al recibir en audiencia en el Aula Pablo VI, este lunes 14 de diciembre, a dos mil participantes del Proyecto Policoro, llegados a Roma en ocasión de su vigésimo año de actividad. Un Proyecto dedicado a la desocupación juvenil de jóvenes del sur de Italia, promovido por Conferencia Episcopal Italiana.

Recordando que el Proyecto nace como fruto del Congreso Eclesial de Palermo, el Papa destacó la importancia de una “iniciativa de promoción juvenil, de desarrollo local a dimensión nacional” con “gestos concretos”, “signos visibles del empeño de estos 20 años”.

Tras constatar que el Proyecto ha demostrado cómo la calidad del trabajo “libre, creativo, participativo y solidario” exprime y hace crecer siempre la dignidad de la misma vida humana, el Papa instó a “no perder de vista la urgencia de reafirmar esta dignidad”. Y recordó a los tantos jóvenes víctimas de la desocupación, resignados a continuos rechazos o a la indiferencia de una sociedad que premia siempre a los mismos privilegiados, ¡aunque sean corruptos! “El trabajo no es un don concedido a pocos recomendados – afirmó – ¡es un derecho para todos!” El Obispo de Roma invitó a continuar promoviendo iniciativas de inclusión juvenil de forma “comunitaria y participativa”, a sostener las nuevas energías invertidas en el trabajo promoviendo un estilo de creatividad que ponga al centro “la solidaridad como don”.

De esta manera – aseguró – los jóvenes redescubren la vocación al trabajo: el sentido ‘alto’ de un empeño que va más allá del resultado económico, para transformarse en edificación del mundo, de la sociedad, de la vida”. Por ello, Francisco instó a educar a las jóvenes generaciones a buscar la ‘justa medida’, destacando que “en la escuela del Evangelio se aprende lo que es verdaderamente necesario” y por ello es “el justo camino”.

La tarea del Proyecto Policoro “no es simplemente ayudar a los jóvenes a encontrar una ocupación” – aclaró el Santo Padre – sino que “es también una responsabilidad de evangelización a través del valor santificante del trabajo”, “no de un trabajo que humilla”, sino aquel que “hace al hombre libre verdaderamente según su noble dignidad”.

Finalmente, agradeciéndoles por su compromiso, el Papa los confió a la intercesión de San José Obrero, con el deseo de que el Rostro de la Misericordia de Dios, “resplandezca sobre su camino y les indique sendas de creatividad y esperanza”. “Aprecio mucho su trabajo – aseguró – porque sufro mucho cuando veo tanta juventud sin trabajo, desocupada”. Y los invitó a rezar “a la Virgen para que nos enseñe a ayudar a tantos jóvenes a encontrar trabajo”.