Español

Síntesis de los Movimientos Populares en los tres dias del EMMP;

ESTRATEGIAS COMUNES A TODAS LAS LÍNEAS DE ACCIÓN

         Fortalecer los espacios de capacitación, de formación, de concientizacion de nuestros movimientos.

         Crear espacios de comunicación e interconexión fluida, constante: debates, intercambios, agenda, la pag web de Movimientos Populares puede ser una herramienta.

         Solidaridad y establecimiento de alianzas a nivel internacional entre nosotros y con otras estancias, además de las agendas que se puedan establecer en cada una de las “T”.

         Apoyo de la Iglesia, para los procesos formativos, con recursos económicos, pero también en el nexo con los gobiernos.

         Articular las organizaciones populares e instituciones como la iglesia, en espacios de diálogo, que posibiliten debates sobre las problemáticas en la agenda internacional.

         Generar campañas locales y globales sobre los problemas entorno a Techo, Trabajo, Tierra, Pueblo y Democracia, Territorio y Naturaleza y Desplazados y Refugiados.

PUEBLO Y DEMOCRACIA

Concluimos:

         Entendemos como una democracia participativa, aquella que incorpora mecanismos de participación de los sectores de trabajadores, de las mujeres, de los indígenas, de los oprimidos, de la sociedad civil en general, en la toma de decisiones, en el control social de la política pública.

         Nos encontramos en un contexto marcado por una transformación o mutación social, en el que la lógica capitalista se ha extendido también a la acción política.  El individualismo, la centralidad del lucro y la ganancia se han insertado en las organizaciones políticas, dejando cada vez menos espacio a los movimientos populares y alejando la administración pública de los intereses del bien común.

         Constatamos con tristeza que las llamadas democracias representativas, cada vez más representan más a élites corporativas, al capital, a los Bancos y no siempre al pueblo.

         Asistimos también a una persecución política de las luchas sociales en todos los rincones del planeta, ante la cual elevamos nuestro más enérgico rechazo.

         En algunos países, sobre todo latinoamericanos, se viene produciendo un ataque de las oligarquías locales a los gobiernos recientes.  Entendemos que esto se debe a la importancia geopolítica de los recursos naturales que tiene la región y porque su administración en beneficio de la población, va en contra de los intereses de las minorías y de las élites político-económicas.

         Sin embargo, también hemos compartido desde nuestra experiencia cotidiana, experiencias de transformaciones y cambios políticos que se han sucedido en varias regiones del mundo, como ejemplos de profundización de la democracia, a través de consultas populares, planificaciones participativas de la gestión local, auditorías sociales a las políticas públicas, iniciativas de leyes desde y a favor de la sociedad civil.

         Celebramos que muchos de los sindicatos y movimientos populares son auténticos vehículos del ejercicio de la democracia participativa, que tienen capacidad de demostrar solidaridad desde la base. La calle, la asamblea, la movilización nos ha educado en ciudadanía, la calle sigue siendo nuestro apoyo.

Proponemos:

  1.   Construir en unidad y en base a la diversidad y pluralidad de nuestras organizaciones sociales, una “AGENDA DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES, e incidir para que ella sea reconocida, asumida y ejecutada por los gobiernos.
  2.   Elaborar y diseñar, campañas de incidencia política, propuestas ciudadanas e iniciativas legislativas que promuevan una democracia participativa, en la cual el protagonismo sea del pueblo.
  3.   Promover espacios de diálogo con las instituciones públicas con las distintas estructuras de la administración pública de los Estados, como camino efectivo para hacer llegar nuestras demandas
  4.   Promover que líderes de nuestros movimientos populares integren la acción política en los ámbitos institucionales, en representación del pueblo, de las comunidades de base y de los trabajadores; hablando nuestro mismo idioma,  llevando el sentir y las demandas sociales; traduciendo nuestras propuestas en políticas públicas a favor de las mayorías populares.
  5.   Traducir el descontento social, pasando de la reivindicación sectorial a propuestas cada vez más integradas y estructurales, combinando si fuera el caso, con campañas mundiales y movilización de masas para la exigencia de nuestros derechos y para que se tomen en cuenta nuestras propuestas.
  6.   Crear redes y sinergias que trasciendan la localidad.  La solidaridad es fundamental para impulsar y sostener nuestras luchas.
  7.   Buscar la democratización de los medios de comunicación, de los diagnósticos y de las propuestas de la movimientos populares.

TERRITORIO Y NATURALEZA

Concluimos:

         No podemos hablar de los problemas de la tierra y el territorio sin hablar de las personas que viven allí, ni del ecosistema que lo contiene.

         No podemos abordar los problemas ambientales sin abordar el derecho al trabajo y a la salud de los pueblos, los conflictos armados y los intereses de las multinacionales que integran la dimensión de lo que el Papa Francisco llama “ecología integral”.

Proponemos:

  1.   Luchar a favor de la soberanía alimentaria y contra las multinacionales y el uso de agrotóxicos y transgénicos en nuestra tierra. Queremos que se reconozcan la significancia cultural de la tierra y el agua, y de los bienes comunes, de los recursos compartidos y de los derechos humanos.
  2.   Generar acciones de oposición a la privatización del agua y las actividades extractivas por parte de las multinacionales.
  3.   Exigir el cumplimiento de la declaración de Naciones Unidas que declara al agua y al saneamiento básico, como “derechos humanos esenciales para el goce pleno de la vida y de todos los derechos humanos”.
  4.   Influir para lograr la democratización del suelo y la reestructuración de la propiedad de la tierra, para que sea redistribuida entre quienes la trabajan.
  5.   Avanzar hacia la existencia de formas de propiedad colectiva, que evite su mercantilización y uso lucrativo.
  6.   Buscar el reconocimiento de nuevas formas de territorialidad, tales como: territorios campesinos agroalimentarios, resguardos indígenas, consejos comunitarios, zonas de autogestión campesino-indígena.
  7.   Crear y fotalecer redes de trabajo globales para planificar  y coordinar acciones en defensa del medioambiente, con representación de los 5 continentes, por ejemplo: el  “Día mundial del medio ambiente” (5 de junio) y el “Día mundial de la defensa de la soberanía alimentaria” (16 de octubre).
  8.   Rechazar y denunciar todo tipo de persecución, extorsión y criminalización de los luchadores por la tierra.
  9.   Difundir el lema: “Reducir, Reutilizar, Reciclar” para promover cambios en las prácticas y que se reduzcan los niveles de contaminación del medio ambiente. En esta tarea deberán participar, de manera particular, los cartoneros y recicladores ya que son ellos quienes cotidianamente desarrollan esta tarea fundamental para el cuidado del medio ambiente.
  10.  Luchar por el reconocimiento político del campesinado como sujeto social y buscar su actoría real en la toma de decisiones sectoriales que les afectan.
  11.  Exigir la aplicación del derecho a la consulta establecido en la Resolución No. 169 de la Organización Internacional del Trabajo, para cualquier iniciativa a desarrollarse en sus territorios.
  12.  Incidir para que se promulguen leyes que prohiban la explotación de los bienes naturales y actividades extractivas nocivas al medio ambiente (como el uso de agrotóxicos) y que tengan como fin último el lucro de empresas transnacionales.  El Estado  debe regular que estas actividades contemplen mecanismos a favor de la defensa de la naturaleza y su consideración como bien común, así como sanciones a los infractores.
  13.  Rechazar los procesos de producción industrial y de cultivo de la tierra contaminantes y que afecten la biodiversidad.
  14.  Convocar a los sectores académicos y científicos que aporten conocimientos tecnológicos para generar procesos de producción alternativos que permitan cuidar a la madre tierra manteniendo la fuente de trabajo para miles de familias.
  15.  Promover la inversión pública en infraestructura básica para facilitar el acceso al agua potable.

TRABAJO

Concluimos:

         El paradigma del trabajo como “empleo” se ha agotado. Tanto en los países del sur como en los del norte, los trabajadores hemos perdido derechos laborales y sociales, sistemáticamente. Necesitamos comprendernos en un modelo de trabajo digno, porque quienes trabajamos, hombres y mujeres, somos dignos y dignas en igualdad de derechos.

         Estamos viviendo situaciones de explotación y precariedad a lo largo y ancho de todo el mundo. El trabajo solía garantizar el acceso a los derechos sociales más básicos, hoy ese consenso se ha roto y los integrantes de los movimientos populares nos inventamos muchas formas diferentes de acceder a un trabajo digno y de conquistar los derechos que nos corresponden. Sin embargo, nuestras iniciativas son permanentemente amenazadas por el capital, las grandes empresas y sus negocios, por los estados que no escuchan nuestras demandas, por la policía que nos persigue y hostiga y constantemente hace peligrar nuestra fuente de trabajo.

Proponemos:

  1.   Implementar un salario social complementario para los trabajadores de la economía popular y trabajadores de base (renta para la vida, renta de responsabilidad).
  2.   Ser reconocidos como trabajadores y trabajadoras para poder así avanzar en la conquista de los derechos que nos corresponden. Existe una tensión en torno al concepto de “informalidad”. Algunos compañeros y compañeras, rechazamos ese término enfatizando que no somos informales, sino constructores de  una “economía popular”.
  3.   Fortalecer los vínculos e iniciar un diálogo y colaboración con los sindicatos, que históricamente han sido el motor de las luchas del movimiento obrero organizado, ya que nuestros futuros están vinculados. Este diálogo debe darse tanto a  nivel local como internacional. En varios de nuestros países hemos creado sindicatos y formas de asociación de los trabajadores de la economía popular o informal.
  4.   Desarrollar acciones internacionales conjuntas el 1ero de mayo, día histórico de lucha de los trabajadores. A través de estas acciones, pretendemos reafirmar nuestra lucha por el trabajo digno en todo el mundo reivindicando la unidad de la clase trabajadora (más allá de la fragmentación de la que somos víctimas).
  5.   Implementar programas de apoyo económico y capacitación para las cooperativas y otras formas de trabajo popular y asociativo que hemos creado.
  6.   Implementar programas de creación de empleo y de su acceso.

TECHO

Concluimos:

         Entendemos que la vivienda cumple una función social y que en tal sentido no debe ser objeto de especulación y lucro, ni constituirse en mercancía y objeto de especulación

         Se han replanteado las políticas de erradicación de las villas de emergencia, asentamientos, favelas y barrios informales, avanzando hacia la implementación de políticas de integración urbana y urbanización de los barrios populares.

Proponemos:

  1.   Avanzar en el diseño de leyes y normas que garanticen el derecho a la vivienda como un derecho inviolable.
  2.   Impulsar que se declare en usufructo la vivienda ociosa, a favor del pueblo. Donde existan, debería de implementarse un impuesto a las mismas y expropiar aquellas que no cumplan con su función social.
  3.   Repensar el diseño y modelo de vivienda en función de nuestras culturas y tradiciones, generando espacios en clave de las necesidades y deseos de nuestro pueblo.
  4.   Implementar el diseño participativo para crear y consolidar el sentido de la comunidad a través de la construcción de soluciones colectivas.
  5.   Incidir para que se planifique e implemente una política integración urbana, que contemple la vivienda como un derecho humano básico, que regularice la tenencia de la tierra y contemple el acceso al hábitat digno.
  6.   Implementar la autogestión y modelo de ayuda mutua: Las alternativas de solución habitacional promovidas desde las organizaciones sociales deben contemplar la propiedad colectiva del suelo y las viviendas, y conceder el derecho de usufructo garantizando el acceso a un techo digno.
  7.   Promover el mes de octubre, como el mes de la “lucha mundial del hábitat”, (10 de octubre ONU celebra el día mundial del hábitat) donde se desarrollen acciones colectivas en defensa del derecho a la vivienda.
  8.   Iniciar una campaña mundial “desalojos cero” con el apoyo del Papa Francisco.
  9.   Facilitar el acceso a las tierras ociosas de la iglesia para promover la construcción de las tres “T”.

TIERRA

Concluimos:

         La ofensiva que sufrimos por parte del capital en contra de la agricultura campesina e indígena tiene como consecuencia el acaparamiento y concentración de tierra, el patentamiento de las semillas y la objetivación de bienes comunes como la tierra, el agua, los cerros y los bosques.

         Los movimientos populares consideramos que la agricultura campesina familiar a pequeña escala y comunitaria debe ser el modelo para alimentar a la humanidad y proteger la naturaleza. Debemos rechazar las políticas que no respetan y envenenan la tierra y al ser humano.

Proponemos:

  1.   Instrumentar acciones directas a través de la participación con iniciativa legislativa, pactos mundiales por la defensa de bienes comunes esenciales.
  2.   Luchar contra la expulsiones en general, tanto de los campesinos de sus tierras y como de las familias de sus hogares. En estas luchas rechazamos la ayuda extranjera que no respecta el conocimiento local, las culturas del pueblo y sus modos de vida.
  3.   Desarrollar acciones en contra del patentamiento de semillas. La soberanía alimentaria depende de la libertad de acceso a las semillas.
  4.   Auto organizar servicios sociales como la salud y la sanidad que otorgan dignidad a las personas, defendiendo la identidad y respetando las tradiciones campesinas e indígenas.
  5.   Luchar contra la extranjerización y acaparamiento de la tierra. Implementación de leyes internacionales que limiten la capacidad de acceso de los capitales extranjeros y concentrados a la tierra. La tierra debe ser de propiedad colectiva y garantizar el cumplimiento de su función social que es alimentar y dar vida al pueblo.
  6.   Construir una reforma agraria, fomentando el empleo local y luchando en contra de los agrotóxicos defendiendo con ello la salud y la dignidad del ser humano y del planeta tierra.
  7.   Hacer pedagogía de masas creando canales de participación popular en sintonía con la cultura que concienticen al pueblo en defender la seguridad alimentaria y una seguridad vital para aquellas personas que sufren represalias por defender la democratización de la tierra, los derechos humanos y el bien colectivo y sostenible con y para el ser humano y el mundo que nos rodea y nos da la vida.

MIGRACIONES Y REFUGIADOS

Concluimos:

         El problema de la migración contempla dos dimensiones principales, la económica y la social.

         El escenario crisis global que estamos viviendo en el siglo XXI, como lo anticipo Francisco, responde al afán de maximizar el lucro y el capital por parte de las empresas multinacionales que gobiernan el mundo y que provocan el saqueo y expoliación de los bienes comunes.

         Quienes se ven imposibilitados de acceder a tierra, techo y trabajo se ven obligados a migrar, a refugiarse en otras tierras, buscando un destino donde tener una vida digna.

         La migración es un acto deshumanizante, los desplazados por las guerras, catástrofes ambientales, y motivos económicos, sufrimos el hostigamiento, la discriminación y la criminalización por parte de las autoridades de los países a los que llegamos. La inmigración trae aparejados problemas como la trata, la prostitución y el narcotráfico, donde los poderosos abusan de los humildes en situación de total desprotección.

Proponemos:

  1.      Exigir a los Estados y gobiernos a implementar el plan de acción del decenio internacional de los afrodescendientes del 2015-2024 aprobado por Naciones Unidas.
  2.      Reclamar la existencia de una ciudadanía universal, que diluya las fronteras y establezca una política migratoria inclusiva. Que los Estados implementen mecanismos y generen nuevos lugares de acogida que respeten los derechos de migrantes y desplazados internos, a la vivienda, el trabajo, la salud y educación de los niños.
  3.      Crear un observatorio que permita tipificar actores y características de hechos victimizantes, en todas las regiones y países del mundo.
  4.      Crear tribunales internacionales de opinión, con la capacidad de imponer sanciones éticas y simbólicas para generar conciencia a nivel internacional.
  5.      Creación de un fondo mundial económico en el marco de la ONU que permita una intervención inmediata ante situaciones de riesgo que puedan provocar la migración y desplazamiento de la población tales como terremotos, huracanes, ciclones y enfermedades del mundo.
  6.      Reafirmar el derecho a la autodeterminación de los pueblos y naciones a vivir en Paz y en sus territorios.
  7.      Exigir el reconocimiento internacional de los migrantes y desplazados por razones de hambre y económicas bajo el estatus de “refugiados”. Expresar un profundo rechazo por la existencia de “campos de refugiados”, lugares de profunda marginación y proponemos la construcción de sitios de integración, convivencia y diálogo, donde se respete la dignidad de las personas, promoviendo la cultura del encuentro.