Francisco en la basílica de Guadalupe: “Ninguna persona puede quedar fuera de nuestras sociedades”.

Foto: Osservatore Romano

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“Así como se hizo presente al pequeño Juanito, de esa misma manera se sigue haciendo presente a todos nosotros; especialmente a aquellos que como él sienten que no valían nada”.

Por eso, y con profunda emoción, Francisco explicó que ninguna persona puede quedar fuera de nuestras sociedades. “Todos somos necesarios, especialmente aquellos que normalmente no cuentan por no estar a la altura de las circunstancias o no aportar el capital necesario para la construcción de las mismas”.

En la Virgen María, dijo el Papa, todos los hombres pueden hallar consuelo porque como le dijo a San Juan Diego, ella es madre de todos. “Ella nos dice que tiene el honor de ser nuestra madre. Eso nos da la certeza de que las lágrimas de los que sufren no son estériles. Son una oración silenciosa que sube hasta el cielo y que en María encuentra siempre lugar en su manto”.

Aseguró que la Virgen continúa pidiendo a los cristianos que sean sus enviados para acompañar a las personas en todas las circunstancias. “Sé mi embajador, nos dice, dando de comer al hambriento, de beber al sediento, da lugar al necesitado, viste al desnudo y visita al enfermo. Socorre al que está preso, perdona al que te lastimó, consuela al que esta triste, ten paciencia con los demás y, especialmente, pide y ruega a nuestro Dios”.

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2016-02-15T12:04:42+00:00 Feb 15, 2016|Categories: Sin categoría|Tags: , , , |